Uno de los ejercicios con los que más he estimulado mi carrera como ilustrador es haciendo carteles de cine alternativos. Conceptualizar una película a través de una imagen me parece excitante y seguramente sea lo que más motive a mis compradores a tener mis láminas en sus casas.
Del mismo modo, he tenido la suerte de que circulen en diferentes webs, en otras cuentas de redes sociales e, incluso, llegar uno de ellos a ser expuesto en Berlín.